miércoles, 26 de junio de 2013

Diez minutos al día

Corazón con frío,
lluvia sin tu abrazo...
y las preocupaciones básicas de la vida
y pensar y pensar y pensar
en todas las soluciones,
vos... yo... todos. 

Hace tiempo me perdí,
a veces sueño que me encontré en tu piel
pero no es cierto. 
Las cuestiones del amor 
no son tan idílicas 
como siempre pensamos.

Todo es concreto,
todo tiene un pero,
todo tiene un complemento,
todo tiene un impedimento.

Para mientras vos y yo somos 
dos adultos normales,
con responsabilidades, 
con trabajos que nos atan
con afectos tiernos que a veces no comprendemos.
y están los hijos, las hermanas y los sobrinos.
Así debe ser... somos adultos normales. 

Entre mi bloqueo de escritora de guiones
y la leche tibia que me acompaña en esta tormenta
pienso que todo debería de tener otro sentido,
poder decirte que tengo besos acumulados que te esperan,
que no importa si tengo solo diez minutos para preocuparme al día,
quiero que sea contigo,
que quiero dormir a tu lado...
en cambio, como toda mujer normal
que se despide de un hombre normal,
solo formulo un "buenas noches".

domingo, 16 de junio de 2013

Tiempo

El tiempo no son minutos
no son segundos, no son años
son palabras;
yo no lo sabía, pero es así.

El tiempo es tu piel
y tu paso acentuado
también es la última mirada cariñosa
que me prodigaste.

Pasa que cuando uno es demasiado joven
no comprende esto del tiempo
una piensa, estúpidamente,
que se trata solo de hechos, de fechas y aniversarios
pero no es así.

Cuesta enterarse que el tiempo
es una dimensión donde podemos quedarnos estancados
pero que está en la decisión correcta, en la tomada,
que podamos salir de esto.

Tiempo es tu piel,
tus ojos, tus chistes sin gracia,
tus manos amorosas,
tus gemidos al explotar.

Pero tiempo también soy yo

A veces pienso que nos hemos fallado
pero somos tan inmunes a la infamia
que pretendemos no darnos cuenta.

Vos seguirás siendo mi tiempo,
yo seguiré siendo tu tiempo...
no importa que decidamos no estancarnos.
Te amo.

(191212)

domingo, 2 de junio de 2013

Guardame

Guardame en tus brazos
donde las ganas por la vida
son más esperanzadoras,
donde encuentro el refugio adecuado.

Porque de eso se trata querer,
encontrar y que me encontres,
besar y que me beses,
luchar y que batalles contra mis miedos para que te quiera.

Todo se reduce a pequeñeces
que en otros tiempos nos habrían asustado,
ahora... siempre ahora es la mejor hora.

Vos lo sabes todo:
soy cobarde,
espero la noche con ansiedad,
me falla el oído derecho,
duermo del lado izquierdo.

Todo lo sabes
porque superé el miedo de que me conocieras,
porque dejé la puerta abierta para que entraras,
porque supe quedarme quieta ante tu mirada.

No sé si será largo este amor,
no sé si será ancho, alto y tridimensional,
no sé si será longevo o morirá pronto,
eso no es lo importante.

Lo importante
son tus dedos trazándome caminos en la espalda,
es tu compañía para estrenar la cama,
son las palabras para regañarme, para quererme,
para soltarme.

Guardame en tu mejor poema,
en la canción que se repite,
en el recuerdo que te saque una sonrisa,
guardame en un trozo de tu historia,
en un plan a realizar,
en el encuentro de las estrellas,
guardame en tus brazos,
que en definitiva
es el mejor lugar del mundo para mí.

jueves, 30 de mayo de 2013

Simple

Sos la ternura que me permito
en medio del caos diario,
milito en tu piel,
es mi derecho de mujer, 
es mi delirio de viento.

Todo: la lluvia, el cielo,
la música, la algarabía,
los pájaros y las lágrimas.
En todo estás un poco,
pude reconocerte en las letras
de viejas canciones, 
en desvarios que guardaba,
en sueños que no había materializado.

Que termine la vida si así lo desea,
que se marche el ayer,
que las flores se cambien el vestido...
yo siempre te quiero.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Tengo un secreto

encerrado en los poros,
en los surcos de mis pasiones,
en el sol que dora mi cuerpo.

Es un secreto muy discreto,
mas bien sencillos,
sin pretensiones, sin presiones
incluso ya he pensado que este secreto
es el único que me ha pertenecido en realidad,
quizá porque yo lo he formulado,
le di la vida, le he cuidado.

Me ha acompañado este secreto
desde hace once meses,
posiblemente ha sido el más fiel de mis secretos,
el más aguantador, el más leal.

Algunos ya me han preguntado
si vale la pena tener este secreto,
si en realidad encuentro un motivo
para que sea parte de mi vida.
No les he contestado,
no vale la pena.

Y vos que sos mi secreto,
el mejor guardado,
el que me complace,
el que me complementa,
a vos solo te quiero vivir
un rato más.

sábado, 11 de mayo de 2013

Mayo

vos me perdes,
o yo me pierdo en vos.

Ciertamente entras como ladrón
no escucho los buenos recuerdos
que hace tanto coleccioné de ti.

Está de más decirte
que esta semana ha sido espantosa:
cansancio,
apuro,
indecisión,
ausencia.

Soy tan tonta...
siempre pienso que con cada años
que regresas... no me maltratarás.
Que serás como esos novios nuevos
que aún están pendientes de una,
que preguntan si estás bien,
que te alegran con cualquier tonterita...
pero no.

El problema no es ese...
no es tu indiferencia
o tu maltrato.

El problema es que espero que seas distinto
y yo no te puedo cambiar,
así sos... así te conocí.

¿Puedo cerrar los ojos hasta que te acabes?

A lo mejor puedo gastar mi tiempo
recordando otros meses espectaculares,
como junio u octubre.

Podría dedicarme a solo estar en silencio,
a soportar con tranquilidad tu silencio,
a terminar dos libros pendientes
a terminar de escribir todo lo necesario.
Podría...

Mayo... vete ya.

domingo, 14 de abril de 2013

Concentrarse

cuesta mucho
cuando existe un cuerpo
en el último recuerdo de un orgasmo.

No hay manera de concentrarse
cuando tu última caricia aún me recorre
cuando recorro una vez más
la ruta que marcaron tus besos.

Una no puede vivir así,
termino diciéndome que padezco
de falta de voluntad,
de incesante locura,
de quebrantable alegría
cuando no te asomas
en los pliegues de mi sábana.

Qué difícil es vivir sin tu abrazo en las madrugadas
o sin tu risa de las 3 p.m.
Qué difícil es proponerse ser cuerda
cuando no existe mejor locura que esta que me regalas.

Y lo sé perfectamente,
cuando nos veamos
seremos dos viejos bien medidos,
serenos adultos responsables,
compadeceremos ante el juicio recto
de un afecto a todas luces perfecto.

Entre plática y plática,
los libros leídos,
el cine de los miércoles,
los cafés compartidos,
los planes a futuro,
ese futuro que no es futuro para nadie,
nos daremos cuenta que somos serios,
que somos un par de aburridos,
que nos divierten tantas tonterías,
que no esperamos nada
para no obligarnos a nada.

En medio de todo eso,
cuando ya nada parece cierto
y todo es verdad
(esa verdad adulta, seria, aburrida y bien medida)
desbordará mi deseo por tus besos,
mi cuerpo reconocerá de nuevo a tus dedos,
tu cuerpo encajará perfecto en el mío
y de nuevo será imposible pensar en la verdad,
aquella verdad adulta, seria, aburrida y bien medida.